Saludo del Director

Rosendo Soler Miró

SE ACERCAN ADVIENTO Y NAVIDAD

Un año más el ciclo litúrgico llega a su fin con la fiesta de Cristo Rey y su octava. Y el uno de diciembre, a la par que estrenamos el último mes del año, abrimos las puertas del Nuevo Año litúrgico con la llave del primer domingo de adviento, que es una nueva puerta que nos prepara a la Navidad. Y en este camino de preparación aparece María, la Madre de Jesús, con dos fiestas  llenas de honda tradición cristiana: la Inmaculada y la Esperanza.

     Además de ser un tiempo especialmente cuidado por la Iglesia para llamarnos la atención sobre el misterio de la Encarnación –Dios se hizo hombre-, es un tiempo propicio para renovarnos. Toda la creación se va renovando año tras año y a nosotros se nos concede renovar nuestra mente, nuestra historia y nuestra vida, cada Adviento y cada Navidad. Los cantos que vuelven, los regalos que se repiten, las fiestas que se recuerdan, el Niño que nace, no sólo son unos recuerdos del pasado, sino hechos de nuestra vida que nos ayudan a cambiar y a crecer. Todo parece igual, pero todo ha cambiado. Todo parece repetirse, pero todo es nuevo. “Recedant vetera, nova sint omnia! “, decía el antiguo proverbio latino  (dejando lo viejo, renovaos en todo, viene a decir el adagio). Y una Año Nuevo sucede al antiguo, que hace tan sólo doce meses era nuevo, y así sucesivamente. Los años pasarán, nosotros pasaremos, pero Cristo siempre seguirá naciendo  y resucitando como prueba de eterna y permanente novedad de vida.

    En nombre de toda la Comunidad Educativa, os deseo unas Felices Fiestas de Navidad y un Próspero y Venturoso Año Nuevo 2020.

Juan Manuel Melgar González

Director de la Casa Salesiana

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